Prensa / Conajum Tepic 2009 | Brígido Ibarra
Espera un CONAJUM fructífero en vocaciones
Mons. Alfonso H. Robles Cota, Obispo Emérito de Tepic
“Con palabras muy sencillas, el CONAJUM lo he visto muy positivo, porque con este tipo de muchachos no se puede estar triste, hay que estar alegres. En la primera conferencia, el padre expositor iba sacando de entre el Evangelio de San Marcos diferentes pasajes del Señor, que hablan acerca de lo que necesitamos para ser discípulos de Jesús, hasta llegar a una gran conclusión: el discípulo de Cristo está siempre a su lado. Seguir como discípulo no solamente en estos días del CONAJUM, sino siempre. Esas palabras, para nosotros que somos obispos o sacerdotes, nos llegan al corazón, y estamos también invitados a seguir este llamado… Cuando vemos a estos jóvenes sin ingerir ni alcohol o necesitar tabaco, ni otro tipo de vicios, que están viviendo como hijos de Dios, se renueva en nosotros el espíritu de Dios”, dijo Mons. Alfonso Robles Cota en el inicio de las actividades del 10 CONAJUM en las instalaciones de la Feria en Tepic.
Lo que espera del CONAJUM
“Aquí en nuestra Diócesis de Tepic espero que nazcan vocaciones de verdadero servicio al pueblo de Dios. Si de aquí surge un legislador, que nazca como hijo de Dios en la política, un sacerdote también lo espero, o un economista. Necesitamos que los hijos de Dios se convenzan de su papel en tods los ámbitos: la política, la vida social, en la Iglesia o en el Sacerdocio”.
Por las vocaciones
“Vale la pena ofrecer a Dios, para servicio de nuestros semejantes, los valores de la persona humana. El Papa Juan Pablo II, cuando cumplió 80 años, decía que vale la pena ofrecerle la juventud de ochenta años a la Iglesia y a los demás… Ojalá que los muchachos se den cuenta de ello en este CONAJUM, y lo lleven a sus comunidades de origen”.
A los que no pudieron asistir
“Que ellos puedan crear el ambiente verdadero de familia en su casa. Si no nos damos cuenta de que somos hijos de Dios y no venimos al CONAJUM, cómo nos vamos a dar cuenta de que somos hijos de Dios? En nuestras familias, promoviendo los valores en nuestros hogares. Hay que rezar por los que no pudieron venir. Rezo con mucha frecuencia por todas las familias cristianas, ojalá que les llegue el mensaje”, sentenció Mons. Robles Cota.
