Conajum 2009: Vocaciones scalabrinianas

Conajum 2009: Vocaciones scalabrinianas

Prensa / Conajum Tepic 2009 | Rafael Luquín López

Una mirada de cerca a las misiones

El Padre Fernando Cuevas Preciado, promotor vocacional de la Congregación de los Misioneros de San Carlos Scalabrinianos, afirmó: “El CONAJUM es un congreso misionero, y los migrantes representan un desafío para la Misión Continental y mundial. Los migrantes interpelan a nuestra Iglesia en su apertura hacia el otro, hacia el que es diferente. El migrante, dado que viene de otra cultura y tiene otras necesidades, nos obliga a abrirnos hacia nuevas experiencias de vida religiosa y cultural. Hace que la Iglesia se movilice y busque siempre nuevas formas de responder. Como congregación, vemos en el migrante un reto y un desafío a la misión contemporánea”.

El misionero comparte que su congregación está viviendo un momento de gracia: “La semana pasada aceptamos a diez muchachos de diferentes partes de la República, para iniciar la etapa formativa de Filosofía con nosotros. Veo un gran interés en los jóvenes para una vida de voluntariado por un año o seis meses, aunque con las dudas y desafíos que representa elegir una vocación sacerdotal o misionera. Veo también que no obstante que hay temor e inseguridades, hay asimismo una gran respuesta; se necesita, de parte de nosotros, promotores vocacionales, y de parte de la Iglesia, un poco más de escucha a las necesidades de los jóvenes, para poder responder a ellas sin implantar una misión que venga de arriba, sino de abajo. Veo una respuesta muy positiva y comprometida de muchos jóvenes, pero son jóvenes que ya están dentro de nuestros ambientes y nos estamos olvidando de aquellos que no se han acercado todavía a nosotros, y no estamos acudiendo a ellos. Esperamos que en esta Misión Intercontinental que se ha programado desde Aparecida, podamos responder a este desafío: salir al encuentro de quien nos necesita en nuestro mismo barrio o colonia, y hacernos misioneros locales con el anuncio de la Palabra de Dios.

Mi respuesta vocacional nace de una sensibilización frente al migrante. Me interpeló mucho estar en Tijuana y confrontarme con los migrantes, fue algo que me hizo preguntarme: ¿qué puedo hacer yo? Aunado a esto, conté con la insistencia del promotor vocacional, con la confianza que me dio en el discernimiento y la paciencia que tuvo conmigo, y así opté por esta vocación. Busqué si éste era el camino; probé, no estaba seguro -no estoy seguro ahora-, pero estoy arriesgando y en el arriesgar me he encontrado muy contento, he hallado que el Señor me ha dado mucho más de lo que le he pedido y, sobre todo, me ha dado todo aquello que he necesitado para responder con generosidad en este camino. No ha sido fácil, ha sido un reto, pero el Señor ha estado conmigo”.

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