Misioneros en oración y acción

Misioneros en oración y acción

Prensa / 10° Conajum TEPIC 2009

Ecos de la segunda mañana
25 de julio de 2009

Segundo día de trabajos CONAJUM Tepic 2009
Durante el segundo día de trabajos los congresistas siguieron un mismo eje en cuanto a los elementos para la reflexión y toma de decisión en los 17 foros programados para el 10° CONAJUM a través del planteamiento de dos temas fundamentales para la Misión: “Vivir la fuerza del Espíritu” y “Comunicar la fuerza del Espíritu”.

El primer tema se desarrollo en el llamado de que el “joven, no pierdas la oportunidad de responder a Dios”, de frente a las siguientes situaciones:

* La realidad de un mundo convulsionado. Desde la postra de los jóvenes, la vida se ha degradado tanto que creen que ya no tiene sentido; Dios les llama a ser profetas de acuerdo a su edad y realidad social.

* Enamoramiento de Jesús por parte del joven. Dios quiere jóvenes que lo escuchen, que lo amen y que den un sí a Jesús. Cuando se permite que Jesús entre en el corazón se puede ser discípulo, dócil para servirlo, sensible ante su presencia y receptor de su amor. Se necesita tener un gran amor que mueva a ser constructores de una nueva humanidad.

* Docilidad al Espíritu Santo. Dejarse conducir por el Espíritu de Dios, es dejarse conducir por el mismo Espíritu que condujo a Jesús al desierto, y dejar que toque todas las dimensiones de la vida hasta lo más profundo.

* Ser Misionero. Ser discípulo y misionero es Ver la mirada de Dios, poner la vida en manos de Jesús, y por el discernimiento buscar al Espíritu para comunicarlo, no solamente con palabras, sino con las manera de pensar y actuar.

El segundo tema se basó en el siguiente llamado: “Para transmitir la Vida de Cristo, necesitamos tener vida en Cristo”.

* La escucha y el discernimiento, presupuestos de la comunicación del Espíritu. Cristo se preparó para su misión con ayuno y oración, los jóvenes tienen que prepararse también, aprendiendo a escuchar y a ser dóciles al Espíritu Santo.

* Cómo comunicar la Fuerza del Espíritu. Con docilidad en el Espíritu Santo, mediante el silencio y la contemplación, porque es allí donde el Espíritu Santo habla al corazón del hombre para ser escuchado y experimentado en los sacramentos.

* Familia, escuela y trabajo, lugares primordiales de la comunicación del Espíritu. El joven debe salir a las familias, a las calles, a las escuelas, a compartir el don que ha recibido. Puede compartir su encuentro con Cristo en los diferentes ámbitos donde se desenvuelve la sociedad, con una práctica comunicativa y consciencia misionera.

* Comunicar al Espíritu como estilo de vida. Cuando el lenguaje verbal no es coherente con aquello que expresa la persona extraverbalmente, la comunicación se vuelve confusa e inspira desconfianza; por eso se tienen que comunicar al Espíritu Santo con la propia vida, en cada gesto, expresión, actitud y testimonio.

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